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“Rompan Todo”: de los hoyos funky a los conciertos online

Por: Evelyn Mazón 08 Ene 2021

El rock es un tema que no pasa de moda, Netflix tampoco deja de lado el asunto, y ha decidido sacarle jugo en la serie documental Rompan Todo.


“Rompan Todo”: de los hoyos funky a los conciertos online

“Por favor suplico piedad

cámbienme la identidad

sáquenme de este país

no lo haré más.”

A los trece, el alcohol ya transitaba en mis venas, la chela costaba $10 y el cover a veces era gratis. En un salón de fiestas llamado La Estancia, se armaban los toquines que reunían a punks, rockeros, metaleros y darks.

La noche iniciaba transmitiendo películas gore. A eso de la 9 sonaba la primera banda y el éxtasis se alargaba hasta la madrugada.

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Durante los intermedios, se escuchaba rock en español, bandas que en pleno descontrol y revoltijo de edades, fungían como soundtrack de fondo.

Entre las canciones invisibles recuerdo a “Panza de Torino”, ¿sabes cuál?, esa que ahora es el intro de Rompan Todo, interpretada por el argentino Ulises Butrón. Resaltaba en los oídos por su repetitivo estruendo.

En más de una ocasión la policía llegaba, abría las puertas y confirmaba su sospecha: una reunión clandestina. Aquello terminaba clausurado, pero curiosamente al siguiente fin volvía a estar abierto.

El rock es un tema que no pasa de moda, Netflix tampoco deja de lado el asunto, y ha decidido sacarle jugo en la serie documental Rompan Todo.

La serie brevemente menciona los espacios para tocar, restando importancia a estos foros que surgieron como un grito de expresión para los artistas subterráneos en México y en otros países.

En tiempos donde los grupos tenían que apañárselas para ser escuchados, el medio efectivo estaba en la popularidad que se generaba de boca en boca. Fue en estos lugares donde se gestaron proyectos como Soda Stereo, El Tri o La Maldita Vecindad, por nombrar algunos.

Así inició la llama; los apestados de la sociedad y personajes ‘non gratos’ estaban listos para montar su propio escenario.

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Los Hoyos Funkies, episodio 2, min. 40:46. El Festival Avándaro dejó asustadas a las autoridades, vetaron al rock de la radio, la tv y limitaron aún más los espacios para tocar. Así que en los años 70, el género musical proveniente del infierno, encontró una vertiente en los hoyos funkys: cines abandonados o bodegas eran sedes para enfrentar al panorama comercial que los rechazaba.

Rockotitlán, episodio 3, min. 33:50. En el 85, Fernando y su hermano Sergio Arau (Botellita de Jérez) inauguraron Rockotitlán. Otro sitio que marcó la historia musical en la Ciudad de México. La agenda contemplaba a Fobia, El Clan o Real de Catorce, en ocasiones había presentaciones de lunes a domingo.

La Esquina del Sol, episodio 3, min. 40:18. El panorama pintaba igual para los argentinos, allá, en los 80 la esquina de Guatemala y Gurruchaga se llenaba con el excentricismo de Charly García y Los Fabulosos Cadillacs, Soda Stereo en sus inicios o Los Redonditos de Ricota que iban agarrando auge.

 Café Einstein, episodio 3, min. 41:57. Había terminado la dictadura y casi a la par, en otra esquina de Buenos Aires, se inauguró el Café Einstein. Tocaban grupos como Los Twist o Andrés Calamaro, se trató de: “Un borrador inmejorable. En la ciudad rodeada de muerte, materializó una energía nueva y poderosa” decía Sergio Aisentein, uno de los fundadores.

El Nueve, episodio 4, min 42:32. En México, durante el año 77 se abrió un bar que buscaba abrazar la diversidad sexual, ubicado en la Zona Rosa de la Capital, lo visitaban escritores y actores. Después, El Nueve recibió también a músicos y artistas. Ahí surgían mesas de debate, ciclos de cine no comercial y de vez en cuando sonaban los acordes prematuros de Café Tacvba, Los Amantes de Lola o Rockdrigo González. 

Cromañón, episodio 6, min. 23:33. Buenos Aires nuevamente apareció en el radar, a principios del 2004 se inauguró el Cromañón, con un concierto del grupo Callejeros. Muchos conocieron el lugar pero lamentablemente no por una buena causa; meses después, en diciembre del mismo año, Callejeros volvía a presentarse, esta vez ni los músicos ni los asistentes anticiparon la desgracia que se llevaría a 194 almas. Alguien, entre el público, encendió una bengala, la hoguera creció rápidamente en la sede sin ventilación adecuada y con salidas bloqueadas. Las demandas y protestas que surgieron obligaron a las autoridades argentinas a regular la seguridad en foros y discotecas.

Es cierto que el rock es intenso pero incluso entre los rebeldes existe compañerismo reunido por motivos simples como sus ganas de escuchar música en vivo.

Foros en el apocalipsis. Ahora existen los shows virtuales. Llegaron para demeritar las hazañas que enfrentaban los músicos de antes, los valientes arriesgando su integridad y supervivencia.

Al alcance de un click, se encuentran los foros de streaming que surgieron en la pandemia, como Sala Estelar o las sesiones pregrabadas de Ocesa Irrepetible.

Estos conciertos digitales son una opción segura, por lo menos afirman que no habrá bengalas presentes, tampoco el sudor de extraños o filas largas para llegar a un baño portátil.

Pero la distancia le resta mucha magia, ¿existe una edad para comenzar a preferir lo virtual?, pienso que no pero puede que después me arrepienta. Por el momento, parece ser la única opción para escuchar música “en vivo”, mientras batallamos para convivir con el virus.

Algunos foros ya están fuera del mapa, otros valdría la pena revivirlos, mientras tanto en la capital mexicana queda El Multiforo Alicia, el Foro Indie Rocks, Rabioso o Bajo Circuito, son terrenos neutrales que han apoyado a músicos en crisis, y esta vez son ellos quienes buscan formas para no pasar al anonimato, como lo hicieron muchas bandas cuyo nombre no aparece en el reparto de Rompan Todo.

Escondido a la vista de todos. En enero, se cumplen dos años desde que Butrón se extinguió, Ulises fue, como El Clarín escribía tras su muerte: un artista de perfil bajo y vuelo alto.

El track que abre la serie, narra la historia de una noche donde las balas y el alcohol se mezclan; a bordo de un coche, el conductor atropella a un inocente y pide piedad para ser liberado de su crimen.

“Panza de Torino” es una alusión a la impunidad y el hastío de un contexto donde eran frecuentes los arrestos arbitrarios, el desempleo y un régimen poco amable con la música.

Ulises estuvo a lado de Richard Coleman, Spinetta, Zas, Miguel Mateos y Fito Paéz, pudo ser la mano derecha de Cerati. A pesar de ser considerado uno de los mejores guitarristas argentinos, Butrón prefirió no ser un sujeto visible, de lo contrario, su nombre quizá hubiese figurado entre los testimonios de la serie documental.

¿Qué diría Butrón, al saber que su canción es la antesala para hablar de rock? Ulises fue enemigo de la masividad, lo clandestino de la fama afecta a los seres sensibles, apuesto a que incluso en vida, se hubiese negado a participar en los capítulos de un circo del rock.