Nuestros sitios
Comparte
Compartir
SUSCRÍBETE
Revista Impresa
Queremos complementar lo que más te gusta de tu revista digital.
SUSCRIBIRME A LA REVISTA No, gracias.

Tendencias

Mochomos: comer en la Nueva Normalidad

Por: Arturo J. Flores 04 Sep 2020

Salir a comer en la Nueva Normalidad es distinto, pero conserva un aire ritualista. Independientemente de las medidas sanitarias que los visitantes de Mochomos pueden […]


Mochomos: comer en la Nueva Normalidad
CHICHARRONES DE RIB EYE EN MOCHOMOS

Salir a comer en la Nueva Normalidad es distinto, pero conserva un aire ritualista. Independientemente de las medidas sanitarias que los visitantes de Mochomos pueden estar seguros que se siguen en el restaurante, lo más importante es que su cocina abierta nos recuerda que desde tiempos inmemoriales, al ser humano le gusta reunirse alrededor del fuego.

 

Este video te puede interesar

Como reinterpretaciones modernas del antiguo cazador, mi acompañante y yo llegamos hasta Mochomos en busca de la mejor carne de la comarca. La oferta culinaria diseñada por el Chef Fundador Alfonso Lira Valenzuela junto con el Chef Ejecutivo Iván Ruíz, te golpea de frente con un aroma a leña que de inmediato te obliga a salivar.

 

Los mejores placeres de la vida se cocinan a las brasas, parece decir este lugar con los aromas que flotan en su interior.

https://www.instagram.com/p/CEFCPDVHlY8/?utm_source=ig_web_button_share_sheet

 

Antes pasaste por la cabina de sanitización, te ofrecieron gel anti bacterial y llevaron hasta tu mesa uno de los lavabos portátiles para asearte las manos. Pero en seguida, ya teníamos un mezcal servido con naranja y sal de gusano para estimular un apetito que no necesitaba nada para levantarse como Tutankamon.

 

El primer acercamiento con la especialidad de Mochomos es el que lleva su nombre. Los Mochomos son trozos de carne frita deshebrada, con cebolla, que se puede comer en forma de tacos con salsa. El improvisado maridaje con mezcal Madrecuixe nos conduce a las puertas del mismísimo cielo.

 

25 días de añejamiento

Como segunda entrada, elegimos los Chicharrones de Rib, que se sirven sobre una roca caliente y se adoban en salsas negras. Los salseados, son, de hecho, el sello indiscutible de Mochomos. Su apuesta para revolucionar la cocina sonorense.

 

Después viene uno de los estelares: el Rib Eye Añejo.

 

25 días de añejamiento esconde este trozo de 600 gramos de animal que resulta necesario compartir. Jugoso, bien sazonado, tan suave que el cuchillo parece acariciarlo cuando se le acerca.

 

A estas alturas ya son tres los mezcales que han escurrido “a besos”, como debe beberse el destilado de agave, por la garganta. Así, llenándonos el alma y cuerpo de un abrazo de fuego, resolvimos rematar con un digestivo.

Mamparas para separar las mesas.

 

Una terraza para relajarse

Mochomos cuenta con atractiva oferta de postres, mixología y barra de café. Pero sin lugar a duda, son sus espacios los que invitan a tener una sobremesa larga. Entre trago y trago, instalados en la comodidad de su terraza, en la que la vegetación y las paredes de roca generan en el comensal una sensación de aislamiento del ruido y el estrés, se pueden consumir las horas.

 

Recuerdo, imbuido por el sopor de la bebida y el estómago satisfecho, las palabras del poeta alemán Nicolas Born a propósito de esta situación que experimentamos: “así el terror sin pasa a ser ser, lentamente, vida normal”.

 

Salir a comer en la Nueva Normalidad involucra cumplir con protocolos y precauciones sanitarias a las que un día habremos de acostumbrarnos. Pero Mochomos nos recuerda que algunas cosas no cambian: como el placer tan primitivo de reunirnos a comer cerca del fuego.

 

Paseo de las Palmas 781.

Lomas de Chapultepec.

CDMX

Reservaciones

55 59 19 42 11 / 55 59 19 42 12

 

 

 

 

 

NOTAS RELACIONADAS