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Probamos un colchón Luuna: ¿duermes, luego existes?

Por: Arturo J. Flores 25 Ago 2022

Duermes, luego existes. Así se podría resumir la experiencia de probar un colchón de la marca mexicana Luuna. Después de mucho tiempo de dormir sobre […]


Probamos un colchón Luuna: ¿duermes, luego existes?

Duermes, luego existes. Así se podría resumir la experiencia de probar un colchón de la marca mexicana Luuna. Después de mucho tiempo de dormir sobre un colchón muy duro y pesado, paradójicamente mi sueño era muy ligero. Con el nuevo, que entiendo está conformado por una espuma de altísima densidad ZERO-G Memory Foam, que en el sentido simple, se “acuerda” de tu cuerpo y se adapta de forma ergonómica a tus movimientos.

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Hasta con el perro

Esta es una gran ventaja para quienes dormimos acompañados, no sólo por otra persona, sino hasta por un perro. Si te levantas al baño, a tomar agua o prepararte un sándwich, a investigar un ruido extraño o a ver un partido de futbol de madrugada cuando empieza el Mundial en Qatar, los otros tripulantes de tu cama te lo agradecerán.

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El colchón Luuna hará que ni se percaten de que no estás o de que has vuelto (guiño-guiño).

De Cuco Sánchez a Portugal. The Man

Pero la experiencia no se puede describir desde el punto de vista del acto de dormir, sino al día siguiente, cuando despiertas. De entrada, porque después de varios meses de haber cantado aquella vieja melodía “de piedra ha de ser la cama, de piedra la cabecera…”, finalmente la cambiamos por Portugal. The Man: “I just want to sleep forever, never see tomorrow…”.

Adiós al calor

Probamos un colchón Luuna: ¿duermes, luego existes? 0

La verdadera experiencia comienza cuando despiertas, porque sencillamente duermes mejor. Descansas, te recargas. En lo particular, me costó mucho menos ir a correr. Tampoco me dolía nada. El sueño había sido mucho más reparador.

Y ya que hablamos de canciones, hay una del grupo australiano Midnight Oil que describe uno de los problemas más comunes a los que se enfrentan algunos durmientes: “¿Cómo dormir mientras nuestras camas arden?”.

El colchón Luuna  está compuesto de espumas de celda abierta que desvían el calor desde las zonas de alta temperatura hasta las extremidades más frías, de manera que quedas envuelto en una atmósfera mucho más templada.

Bajo la luuna llena

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Ahora, un colchón es un buen principio. Pero los expertos de Luuna recomiendan además que, para potenciar el descanso, observemos ciertas reglas como no consumir café ni comer por lo menos una hora antes de ir a dormir, evitar el consumo de alcohol y nicotina, realizar ejercicio diariamente y sostener siestas de no más de 20 minutos, alejarnos del celular como si fuera un asesino serial cinematográfico y, en resumen, disciplinarnos para descansar por lo menos 7 horas cada día.

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De lo contrario, al día siguiente aullarás igual que un lobo bajo los rayos de la luna.

Las 100 y una noches (de garantía)

Ahora, Luuna, como una marca joven (nació en 2015) y alineada con el uso de la tecnología, también brinda una experiencia práctica y sencilla de compra a través de su página web. Pero además te ofrece 100 noches de prueba y 10 años de garantía. ¡Cien noches! En términos literarios, si Sherezade no hubiera tenido que pasar mil y una noches contándole cuentos al sultán, bien hubiera podido dormir en uno de estos colchones y poner a prueba la garantía.

Crónica de una siesta anunciada

Es imposible hacer una crónica de una noche de descanso. Cuando despiertas, no recuerdas a qué ritmo te latía el corazón, si respirabas sin contratiempos o qué tanto cambiaste posición. Pero si al despertar estás de buen humor, con la energía suficiente para enfrentarte a esta escuela del dolor —en palabras de Ricardo Garibay— que es la vida, entonces tienes la seguridad que dormiste bien.

Duermo, luego existo. Así la experiencia con un colchón Luuna.