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CDMX CONTAMINADA

La mediocre calidad de nuestro aire ¿Cuánto cuesta?

Escrito por: Walter Gassire Gallegos

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Por Elia Baltazar

En México la Dirección de Salud Ambiental del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) reporta 20,500 muertes al año asociadas a los efectos de la contaminación del aire y 15,310 más por el uso de combustibles sólidos como la leña en interiores.

Son 35,810 muertes que representan apenas 5.9% de los decesos totales ocurridos en México en 2015 y que suman 655,688, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

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Pero el índice sube a 32% si se consideran sólo las muertes por enfermedades cardiacas isquémicas (como las que provocan el tabaquismo, la hipertensión arterial y la obesidad), el cáncer de pulmón, las enfermedades pulmonares obstructivas crónicas, la bronquitis crónica, el enfisema y el asma.

Foto: El confidencial

Todos son padecimientos que las investigaciones en salud asocian con la contaminación del aire. Pero esto no significa que los contaminantes son causa directa de los padecimientos ni de los decesos, apunta el “Primer diagnóstico nacional de salud ambiental y ocupacional”, elaborado por  la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitario (Cofepris).

6.5 millones de muertes prematuras se suscitan al año a consecuencia de la contaminación del aire, de acuerdo con la Agencia internacional de Energía de Estados Unidos.

En México, la Dirección de Salud Ambiental del Instituto Nacional de Salud Pública reporta 20 mil 500 muertes al año, asociadas a los efectos de la contaminación del aire y 15 mil 310 más por el uso de combustibles sólidos como la leña en interiores.

Ciudad contaminada

Foto- Taringa.net

Los contaminantes están divididos en dos grupos: los primarios, que proceden directamente de las fuentes de emisión, y los secundarios, que se originan en el aire por la interacción de dos o más contaminantes primarios, o por sus reacciones con los componentes naturales de la atmósfera, de acuerdo con la definición del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC).

Los contaminantes secundarios son un reto para la ciencia porque es muy difícil vigilarlos, medirlos todos y prácticamente imposible controlarlos, afirma Ricardo Torres, investigador del Departamento de Fisicoquímica Atmosférica, del Centro de Ciencia de la Atmósfera de la UNAM.

En México, desde el “Primer diagnóstico nacional de salud ambiental y ocupacional”, dado a conocer en 2002, las autoridades federales advirtieron un incremento en las tasas de morbilidad (número de personas enfermas en un espacio y tiempo determinados) por enfermedades respiratorias agudas (IRAs), asma y enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), durante los años noventa.

Más tarde otros estudios detectaron disminución de la capacidad respiratoria, incremento de casos de enfermedades cardiacas y aumento en la frecuencia del cáncer pulmonar. También identificaron como síntomas el dolor pulmonar, la tos, los dolores de cabeza, el malestar en la garganta, la irritación y el lagrimeo de los ojos, entre otros.

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El Programa de Acción Específico “Prevención y Control de las Enfermedades Respiratorias e Influenza 2013- 2018”, del gobierno federal, advierte que también las alergias respiratorias y la hipertensión pulmonar tienen como factores de riesgo la contaminación exterior, así como el tabaquismo, la contaminación del aire en espacios cerrados, los alérgenos y la exposición a riesgos ocupacionales como el polvo y los productos químicos.

 

En una reunión con diputados, el año pasado, el director de Salud Ambiental del INSP, Horacio Riojas, aseguró que la contaminación atmosférica ocupa el lugar número 9 entre los factores que producen enfermedad y muerte en el país.

El investigador calcula que el costo derivado del tratamiento de enfermedades respiratorias por la mala calidad del aire suma 800 millones de dólares al año sólo en Monterrey.

En escala nacional, el INSP advierte sobre la pérdida de 461.4 mil años de vida saludable por discapacidades relacionadas con los efectos de la mala calidad del aire. Esto representaría 3,396 millones de pesos al año por pérdidas de productividad por incapacidad y muertes, y 728 millones por gastos en salud por atención médica, de acuerdo con la calculadora del aire desarrollada por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) en 2013, que mide los daños en salud provocados por partículas de 10 micras (PM10) en 33 ciudades del país.

Mientras tanto, hay 45 millones de mexicanos de las zonas metropolitanas y ciudades medias expuestos a altas concentraciones de contaminantes atmosféricos ambientales, como lo afirma la Semarnat en el documento “Evaluación de impactos en salud por contaminantes atmosféricos”.

FOTO DE PORTADA: El país

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