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Sexo y relaciones La confusa identidad sexual y la realidad social
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Sexo y relaciones

La confusa identidad sexual y la realidad social

Texto por: Erick Rosales @erickroba  Psicoterapéuta familiar. Tenemos que abrir los ojos y aceptar que la mayor parte de nuestra sociedad es una creación humana. […]


La confusa identidad sexual y la realidad social

Texto por: Erick Rosales @erickroba  Psicoterapéuta familiar.

Tenemos que abrir los ojos y aceptar que la mayor parte de nuestra sociedad es una creación humana. Sé que cuesta admitirlo, a nadie le gusta sentir la incertidumbre de experimentar esta cruda realidad, es decir, el hecho de que la realidad social es un producto social, no es así porque Dios dijo, porque es la naturaleza o simplemente porque por alguna extraña razón, así tiene que ser.

Para que entiendas mejor, si existiera la posibilidad de aislar de la sociedad a unos bebés, imaginando que sobreviven, ¿vivirían organizados como nosotros? ¿qué es lo que está en nuestro código genético? Pues prácticamente nada. Así como lo lees, nada de lo que vivimos. No está en nuestro ADN el lenguaje, no está el vivir en familias, ni vivir en casas como las que conocemos, tampoco ir a la escuela. Todo lo tenemos que aprender, no es naturaleza, es simplemente seguir lo que hemos venido haciendo.

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Todo lo que hacemos en nuestra vida por más que nos cause tristeza, frustración o negación, absolutamente todo es una repetición de lo que vemos. Pero no te confundas, no se llama naturaleza, se llama orden social. Para que te suene más familiar: “costumbres y tradiciones” “cultura” “derechos y leyes”, etc.

Entonces, lo que una mujer suele hacer, lo que se acostumbra que haga, no es que sea su naturaleza, sino que desde que es una niña se le enseña en casa, en la escuela, en la iglesia, la televisión, etc., que debe tener hijos algún día, que debe gustarle el color rosa, jugar con muñecas, entre otras miles de costumbres. Al igual que al hombre se le enseña que debe ser macho, debe ser fuerte y de grande pues trabajar y proveer a su familia. Bien, pues no es que esté mal, pero tampoco es que sea una ley universal. Simplemente es un orden que en algún momento se creó y que se puede cuestionar.

 

 

¿Qué pasa si un niño o niña no sigue la norma? Pues hay castigos sociales, o sea, se le critica, nadie le invita a jugar, nadie quiere ser su amigo en la escuela, se le regaña, etc. La sociedad tiene dos maneras de ejercer su poder, las que mencioné y otras, que son las que ejercen instituciones que aunque también fueron creadas por el ser humano, ahora ejercen control sobre éste.

Entonces, hay muchas personas que aunque se identifican con su género, es decir, que una persona de sexo femenino (biológicamente mujer) se identifique con el género de la mujer, o sea, que se preocupe por su apariencia y trate de verse “bonita” quiera maquillarse, usar tacones y todo lo que se suele categorizar como “femenina”. Pero entendamos que una cosa es el cuerpo biológico y otra es el género. El género se enseña y el sexo simplemente se tiene desde que se nace. Igual pasa con un Varón que biológicamente nació con genitales masculinos y puede que se identifique con el género del hombre, es decir, que se sienta cómodo con el rol que marca la sociedad.

Ahora, ya que te expliqué que el género es un rol social que se aprende y que el sexo es otorgado por la biología, pasemos a revisar eso que llaman ideología de género. Hay personas que nacen con órganos sexuales femeninos o masculinos que se identifican con el género contrario.

Así es el caso de Alexandra de 24 años. Ella nació con el sexo masculino, pero desde muy chico le gustaban las muñecas y se comportaba como otras niñas de su edad. Sus papás trataron siempre de frenar esa conducta. Le pegaron infinidad de veces, le castigaban al verle jugar con niñas y más adelante le obligaron a entrar a un equipo de futbol varonil en donde sus compañeros se burlaban porque era femenino. Cuando asistió por primera vez a terapia ya se hacía llamar Alexandra y no había iniciado ningún tratamiento hormonal y estaba por operarse los senos. Como aun vivía con sus papás, ellos le convencieron de venir para que entrara en razón. Tenían la esperanza de que no se operara por si después prefería ser hombre. Para este momento ya no les preocupaba que le atrajeran hombres o mujeres, sino que les asustaba que se convirtiera en mujer. Con el paso de las sesiones ellos solos cayeron en cuenta que su hijo, desde siempre se sintió mujer, no era algo nuevo y además siempre sufrió por la sensación de no identificarse con los hombres.

 

Identidad sexual

Psicológicamente Alexandra está bien, no hace el mal a nadie, está enamorada y desea
tener los mismos derechos como cualquier otra ciudadana.
Como ella hay muchas otras personas que pese a que nacieron con un sexo determinado, se identifican con el otro género y no es que estén enfermas, tampoco están cuestionando la naturaleza, por el contrario, tan claro tienen que buscan parecerse al otro sexo. Algunos no lo hacen pero todo su comportamiento social es del otro género.

Pero muchos creen que el género es naturaleza, es ciencia, es Dios, cuando no es así. El rol del hombre o de la mujer en a sociedad es creación humana. Por tanto se puede
cuestionar. ¿A quien le correspondería decidir lo que un individuo quiere hacer con su
vida? ¿A ti?, ¿a mí?

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