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Holbox, un paraíso secreto

Escrito por: Walter Gassire Gallegos

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Por Roxana Zepeda 

Nunca imaginé que podría encontrar una isla casi virgen en el Caribe mexicano, un lugar tan poco explorado y explotado por el gran turismo. Necesitaba unos días de desconexión, de olvidarme de la vida ajetreada de la ciudad, de las preocupaciones diarias y hasta de mí misma. Dicen que el mar ayuda a lavar las penas y fue así que me decidí a viajar a Holbox, una pequeña isla que se encuentra al norte de Quintana Roo, a unas dos horas y media del aeropuerto de Cancún. Después de atravesar parte de la selva llegué a un pequeño pueblo llamado Chiquilá, ahí se encuentra el puerto de donde salen los barcos que te llevan a la isla. Es la única forma de llegar.

Destinos de carácter paradisiaco: 6 hoteles boutique

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Al bajar del ferry fue como viajar al pasado, a un lugar muy remoto y alejado de la civilización. Mi primera sorpresa fue darme cuenta de que en Holbox no hay automóviles, camiones ni vehículos grandes; los únicos medios de transporte son las bicicletas, las piernas y unos pequeños carritos muy similares a los de golf que funcionan como taxis por toda la isla, como si estuvieras en Tailandia y viajaras en un “tuk tuk”. Subir a estos vehículos es toda una aventura, muy parecido a hacer un safari en un Jeep. Atravesé los alrededores de un manglar, parte de la playa y di muchos brincos en la arena, porque en esta isla no hay pavimento; los habitantes se han mantenido firmes en conservarla con su suelo original y de vez en cuando pasa una aplanadora para emparejar el piso.

Aventura y diversión

Al tratarse de un destino poco intervenido, la mayoría de las actividades son al aire libre e involucran a la naturaleza. Si el objetivo es aislarte, convivir y relajarte, la atmósfera de Holbox te ayudará a conseguirlo, pues en esta isla casi no hay señal de Internet, tampoco muchos televisores en los hoteles; deberás tener otras actividades que te conectarán con el entorno y contigo mismo.

Los habitantes han buscado conservar el equilibrio del turismo de una manera sustentable, por lo que se respetan los ciclos de la naturaleza y hay algunas zonas protegidas como el manglar. Por ello sólo se puede acceder a él en kayak: el regalo después de remar más de una hora será ver un oasis de flamencos y aves nativas, así como fauna de la zona.

Otros tours que se ofrecen durante algunas temporadas son para avistar ballenas, tortugas, mantarrayas y tiburones ballena, una especie protegida que llega a estas costas entre mayo y septiembre; mucha gente busca la experiencia de nadar con estos animales y hacer actividades de esnórquel o buceo.

Uno de los espectáculos naturales más buscados en la zona es la bioluminiscencia, un fenómeno que se da gracias a un tipo de alga microscópica que hay en el agua. Al romper las olas o mover el agua se pueden observar pequeños puntos de luz, como si fueran diminutas estrellas brillantes que hubieran caído en el mar.

Otro recorrido muy solicitado es el tour de las islas. En una lancha recorrerás las tres pequeñas islas vírgenes alrededor de Holbox: isla Pájaros, isla Pasión y el cenote Yalahau. Estos lugares son habitados sólo por animales y algunas especies de aves; se trata de una experiencia que te dará la sensación de estar en otro planeta, tranquilo y sin humanos.

Algo que tampoco debes perderte es dar un recorrido por el centro y las calles del pueblo. Hallarás muchas pequeñas tiendas de artesanías.

Hoteles rústicos y ecológicos

Al recorrer la isla me encontré con muchos hoteles alrededor de la playa. Ninguno era grande como las típicas cadenas de edificios, en Holbox todo el hospedaje es rústico: cabañas frente al mar, lugares para acampar, hostales de hamacas, hoteles boutique, casas adecuadas para recibir viajeros y pequeños hoteles decorados con madera que no pasan de tres pisos.

Decidí hospedarme en el hotel Las Nubes, un concepto de lujo sustentable de 27 habitaciones que se encuentra en una orilla de la isla, junto a la reserva de Yum Balam, rodeado de manglares, una playa de agua cristalina y un brazo de arena que da la sensación de caminar en medio del mar entre aguas tranquilas de color azul claro, tan típicas del Caribe.

Cada uno de los cuartos tiene elementos ecológicos que ayudan a bajar el impacto de la huella de carbono, como jabones biodegradables, repelente natural, cremas orgánicas y bolsas hechas a partir de un derivado de nopal, pues en este hotel no se utilizan plásticos ni unicel, sólo envases compostables o recipientes de vidrio y fibras naturales. El complejo también tiene su propia planta para tratar aguas residuales y captar lluvia. Además modulan la intensidad de las luces exteriores para evitar confundir a las tortugas marinas que llegan a la orilla a depositar sus huevos.

En este lugar, en medio de palmeras, brisa y arena blanca, me reencontré con la naturaleza y escuché las olas romper mientras veía las estrellas tumbada en un sillón.

Dónde dormir: Hotel Las Nubes de Holbox

Manjares de mar

Al igual que los hoteles, la mayoría de los lugares para comer en esta isla son rústicos y caseros, casi todos enfocados a la comida de mar, mariscos y pescados frescos, por tratarse de un pueblo de pescadores.

Uno de los platillos más populares es la pizza de langosta; la mejor podrás probarlas en Pizzas Edelyn. También podrás encontrar platillos de la península de Yucatán, como la cochinita pibil, el relleno negro y los panuchos. Prueba las marquesitas que venden en carritos en el centro de la isla.

De los restaurantes de Holbox te recomendamos probar las pastas con mariscos en El crustáceo kascarudoy el pulpo a las brasas que cocinan en El sabor de las nubes.

La mayoría de los locales donde se vende comida también han adoptado políticas sustentables, por lo que muchos de ellos tienen sus propios huertos donde cultivan hortalizas y especias. También observarás en el menú de numerosos sitios que se respetan las vedas de productos como el pulpo y algunas especies de pescados y mariscos.

No te puedes ir sin probar la cerveza artesanal local La holboxeña, mientras te relajas y miras uno de los mejores atardeceres frente al mar.

Curiosidades

  • Desde finales de 2018 todos los plásticos están prohibidos. Tampoco se permite descargar aguas residuales en el mar
    ni realizar construcciones grandes.
  • Lleva dinero en efectivo, pues además de que hay pocos cajeros en la isla, en la mayoría de los lugares no aceptan tarjetas de crédito.
  • Evita visitar el destino entre junio y agosto, por la temporada de lluvias. La mejor época para ir es entre septiembre y mayo.
  • Holbox mide42 kilómetros de largo y 2 de ancho. Tiene más de 150 especies de aves, reptiles y peces.
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