Nuestros sitios
Compartir
SUSCRÍBETE
Revista Impresa
Queremos complementar lo que más te gusta de tu revista digital.
SUSCRIBIRME A LA REVISTA No, gracias.

Tendencias

Una chuza de emprendimiento

Por: Revista Open 22 Ene 2020

El boliche KingPin Polanco es mucho más que un centro de entretenimiento, es toda una experiencia en la CDMX.Su innovador servicio es una propuesta única…


Una chuza de emprendimiento

Texto | Miguel Robles Fotos | Miguel Ángel Manrique

Todo comenzó cuando su abuelo, que era un aficionado al boliche, emprendió un viaje a Estados Unidos para observar cómo es que se hacían las cosas allá. En Dallas se topó con un boliche que acabó fascinándolo y decidió traer ese modelo a nuestro país. Fue en 1977 cuando Bolerama Coyoacán abrió sus puertas, y aunque no fue el primero, sí fue pionero en incorporar la tecnología de un tablero electrónico, convirtiéndose de inmediato en un lugar innovador para la época.

¿Un auto eléctrico y ecológico?

Unas décadas más tarde, Moisés San Ciprián tuvo la oportunidad de ingresar al negocio familiar y tomar las riendas del mismo; luego una remodelación integral en 2013, al lado de LeoLab, se tradujo en un camino exitoso para la compañía. De esta manera consiguió que este proyecto de re-branding, hiciera de Bolerama Coyoacán un bastión del entretenimiento en la colonia Del Valle, consolidándose además como uno de los boliches más importantes de CDMX.

Este video te puede interesar

Toda vez que este emprendimiento se arraigó como un caso de éxito en la carrera de Moisés, de inmediato germinó en él la idea de hacer algo más. Específicamente, la apertura de un nuevo boliche con la idea específica de que fuera en Miyana Polanco, una plaza que desde su apertura lo atrajo. Es probable que haya sido el destino o la suerte, quien le abrió la puerta para poder comenzar el desarrollo de lo que hoy se llama Kingpin, en el lugar que siempre quiso.

MOISES SAN CIPRIÁN, FUNDADOR DE KING PIN BOWL

Moisés es un emprendedor
nato; prueba de
ello es la manera
en cómo abordó
el rebranding de Bolerama coyuoacán, y la inquietud para aventurarse en la apertura del nuevo Kingpin Polanco.

UNA NUEVA AVENTURA

La decisión de cambiar radicalmente el nombre y el branding, obedeció no solamente al hecho de no estropear la originalidad de Bolerama, sino también significó la oportunidad de construir la identidad propia de un sitio nuevo, cuya fortaleza está anclada en una carta de bebidas y de alimentos, con un boliche que complementa su oferta de entretenimiento.

Una de las razones por las que Moisés decidió inclinarse por el mundo del entretenimiento fue su pasión por el servicio a clientes; es algo que siempre le gustó y generar buenas experiencias en la gente. Además, la atención que le pone a sus colaboradores ha enriquecido su manera de entender las filosofías de servicio.

A diferencia de Bolerama Coyoacán, Kingpin Polanco es un proyecto suyo en su totalidad; en este, y apoyándose nuevamente de la mano de LeoLab, Moisés se involucró literalmente desde los cimientos; supervisando así los aspectos de arquitectura, el layout del local, así como de la oferta gastronómica y de bebidas (para la cual tuvo el apoyo de Francisco García, su amigo y el chef ejecutivo de Orson).

¿Por qué PING BOWL es el mejor? Las diferencias en servicio son superiores

Después de una ardua exploración sobre los modelos de consumo en entretenimiento de las nuevas generaciones, así como de una ardua labor de reconocimiento en plataformas similares alrededor del mundo, Moisés llegó a la conclusión de que para contar con un diferenciador en este tipo de emprendimientos, había que ofrecer algo más. En ese sentido, optó por poner mayor énfasis en su oferta de alimentos. Sin embargo, si algo tiene muy claro es que lo primero que un lugar debe garantizar para siquiera aspirar al éxito es el buen servicio, que es lo que al final permea en la decisión de los clientes de volver a un sitio o no.

En el camino que ha recorrido, Moisés ha aprendido mucho; entre lo que él señala como una gran lección es que como emprendedor debes confiar en tu instinto y seguir una línea sobre lo que realmente te apasiona, y no intentar hacer algo sólo porque está de moda. Esto –dice- incrementa los riesgos de fracaso. Al trabajar sobre algo que te gusta, crecen las posibilidades de éxito. Además, lo hace mucho más fácil si tú eres target de tu marca, pues te concede un mejor entendimiento de parte del consumidor.

De acuerdo a su filosofía, el éxito tiene dos caras: el personal, que tiene que ver con estar convencido de que lo que has hecho hasta ahora se alinea a tus principios y, el económico, que es totalmente pragmático y muy frío, pero imprescindible para la supervivencia de un negocio; es la que, a final de cuentas, determina un crecimiento. Y los dos, asegura, van de la mano.

El hecho de ser emprendedor, también se traduce en una gran responsabilidad. A diferencia de los trabajos en los que estás empleado para alguna empresa, tienes más libertades. Pero también más obligaciones; sobre todo porque se trata de un juego en el que pones tu dinero (o el de alguien más) en la mesa.

3 momentos

REMODELACIÓN

Fue en 2011 cuando se gestó esta idea, la cual cambió por completo el juego y duró tres años.

EJECUCIÓN

Su hermano, quien abandonó este proyecto para realizar una maestría, dejó en sus manos el emprendimiento.

PRESENTACIÓN

La culminación de este proyecto acarreó un éxito notable para el lugar; el cual ha venido incrementándose año con año.

¿QUÉ TEMA TE INTERESA?