Cuidado personal Estilo
SUSCRÍBETE
Revista Impresa
Queremos complementar lo que más te gusta de tu revista digital.
No, gracias.
PUBLICIDAD

China Hacks: Detrás de la cortina roja

Escrito por: Walter Gassire Gallegos

PUBLICIDAD

Comparte la nota:

Texto: Jorge de la Rocha 

Los países de Occidente llevan años documentando ataques a su infraestructura, provenientes de computadoras alojadas en China, pero –hasta el momento– ninguno de los países que han acusado a ese gobierno de estar detrás de estos ataques ha podido presentar pruebas irrefutables de complicidad gubernamental.

Dos tipos de cuidado…Donald Trump y Kim Jong-Un

Lo cierto es que el departamento de defensa chino (el segundo con más presupuesto en el mundo, sólo detrás de Estados Unidos), cuenta con un departamento “para operaciones de información y guerra cibernética”. Ese ‘ejército hacker’ supera –según varias estimaciones- los 50 mil individuos.

En la última década, más del 90% de los casos de ciberespionaje estudiados por el departamento de defensa de Estados Unidos tienen origen en China. Aún con todo esto, la pregunta sigue en el aire: ¿Está el gobierno chino detrás de varios ataques a las redes occidentales?

MODUS OPERANDI

De acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, la élite hacker china lleva desde el 2014 atacando no sólo a compañías o particulares sino a los proveedores de servicios. De esta forma, los hackers chinos obtienen de primera mano información y claves de acceso almacenadas tanto en la ‘nube’ como en servidores privados, aprovechando que todos tienen que conectarse en algún momento a la infraestructura de red que proveen las empresas dedicadas. En uno de los estudios presentados por el Departamento de Justicia, se demostró que un simple ataque a una compañía de internet con oficinas en la costa este de Estados Unidos, comprometió información de empresas de decenas de países, entre bancos, tecnología militar, industrias energéticas y demás. Esto es una prueba de una eficiencia notable para vulnerar datos

En la última década, más del 90% de los casos de ciberespionaje estudiados por el departamento de defensa de Estados Unidos, tienen origen en China.

comprometedores, aún y cuando sigan usando el truco más viejo para hackear a una empresa.

Y es que, aunque parezca increíble, la ‘punta de lanza’ de los ataques chinos siguen siendo los correos electrónicos –esos sí– impecablemente redactados de manera que generen confianza en el receptor del mismo con archivos adjuntos de hojas de cálculo o editor de texto, los cuales en realidad instalan programas para registrar la actividad de los usuarios y de forma remota acceder a las claves y nombres de usuario de las compañías y, en algunos casos, acceso total al equipo infectado para –desde ahí– tomar control de otros equipos. Y no, el antivirus no puede hacer nada al respeto, incluso si se trata de una versión de paga.

Se calcula que los hackers chinos cuentan con más de mil nombres de dominios, los cuales emplean para sus actividades ilegales y, sobre todo, para enviar la información comprometedora que encuentran en algún equipo hackeado. Cuando el equipo hacker encuentra información digna de ser copiada, ésta es enviada por medio de alguno de sus dominios y direcciones IP por medio de los diferentes equipos comprometidos. Por ejemplo, alguna información “robada” en Boston puede terminar viajando por Ciudad de México, Belfast, Terán y decenas de ciudades alrededor del mundo, siempre borrándose de cada equipo en el que estuvo alojada para complicar aún más el rastreo.

A pesar de las acusaciones de Occidente, los ataques parecen no terminar –al contrario– y según analistas, éstos se han intensificado en los últimos meses.

A finales del año pasado, el gobierno de Estados Unidos atribuyó a China un ataque a la cadena de hoteles Marriott, en el cual los cibercriminales lograron conseguir –sin problema– la información personal de más de 500 millones de huéspedes alrededor del mundo.

PRINCIPALES PAÍSES QUE HAN ACUSADO A CHINA DE  CIBERESPIONAJE:

• Australia

• Canadá

• Estados Unidos

• India

EL CASO DE HUAWEI

El gobierno de Beijing se deslina de toda acusación en su contra, incluso después de la reunión entre Xi Jinping y Trump de diciembre, en la que ambos mandatarios acordaron una “tregua comercial” por el bien de las relaciones entre ambos países. China siguió negando cualquier insinuación de ciberataques y el ministro de Asuntos Exteriores de China pidió al gobierno de Estados Unidos “detener las acusaciones sin fundamento en contra del gobierno de China y retirar cualquier cargo relacionado al tema a nuestros compatriotas”.

Fuente: El Periódico

A pesar de estas declaraciones, el gobierno de Donald Trump (junto con otros países, como Canadá) ha iniciado una campaña en contra del gigante tecnológico Huawei,  a quien desean dejar fuera de la red 5G. La razón es que el gobierno chino podría aprovechar la súper red de datos de ésta para fines de espionaje. De paso, el Departamento de Justicia estadounidense abrió investigaciones contra altos ejecutivos de la marca, a quienes acusan de fraude y evasión.

Huawei, por su parte, niega rotundamente que sus productos puedan ser utilizados para espiar. El fundador de la marca, Ren Zhengfei, aseguró que a pesar de que aman a su país y apoyan abiertamente al partido comunista que gobierna China, “jamás usaría a su compañía para dañar al mundo”.

Como sea, la marca mantiene sus aspiraciones de convertirse en el principal proveedor de smartphones a nivel mundial durante 2019. Sin embargo, probablemente el ‘otro’ negocio de Huawei preocupe mucho a los analistas de seguridad informática en el mundo:

la infraestructura de comunicaciones. Y es que Huawei ya es uno de los principales proveedores de routers y servidores que mantienen en línea el internet a nivel mundial.

PROBLEMAS CONSIDERADOS CIBERAMENAZAS

• Espionaje

• Robo de identidad

• Sabotaje a infraestructura

• Propaganda y ‘fake news’.

EL FUTURO

Los reportes de más y más ataques cibernéticos de origen chino llegan en un momento complicado para el bloque occidental. Estados Unidos atraviesa una crisis de credibilidad ante sus aliados y el próximo inicio de las precampañas presidenciales sólo aumentará el caos político en el que se encuentra sumergido el vecino del norte. Las  acusaciones a gigantes tecnológicos chinos como Huawei y ZTE se unen a la guerra tarifaria y comercial entre ambas superpotencias.

El espionaje está tan de moda como en los momentos más complicados de la Guerra Fría, sólo que ahora la mayoría de los espías no se encuentran en la calle sino detrás de una computadora. ]

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD