Los nuevos ( y molestos) iluminados postmodernos

por Ricardo Enriquez

Antes, sólo teníamos que lidiar con las señoras de la iglesia y alguno que otro fanático religioso, pero ahora, los fanáticos mesiánicos están en todos lados. Éstos son algunos de ellos.

Veganos:


Dejaron de comer carne y se comportan como si hubieran descubierto la verdad universal. Si bien efectivamente puede que sientan mejor y su baja de consumo de carne ayuda a ahorrar agua para la alimentación de ganado, sus ganas de corregir al mundo son terriblemente molestas y a todas luces es un mero sentimiento de superioridad.

Crossfiteros:


Han entrado a un gimnasio y se han convertido en una secta. Los crossfiteros son lo más cercano que tenemos a una de las conversiones en masa que eran tan populares en los años 70. Francamente aterradores.

Macrobióticos:


Nadie sabe exactamente qué diablos es esto, porque les encanta el misterio con el que tratan su dieta. Se comportan como si su alimentación fuera información clasificada del gobierno y una papa frita los pudiera matar. Por favor.

Yogis:


El tipo de persona que cree que el Yoga es el único ejercicio permisible para un ser humano. No nos confundan, el Yoga es excelente porque casi cualquiera lo puede hacer y estirar el cuerpo es muy saludable, pero mal ver a alguien porque le gusta ir al gimnasio, es por demás payaso. Ociosidad, que le dicen.

Glutenfóbicos:


No tienen certeza de qué es el gluten, pero lo odian. Han reducido los problemas alérgicos de la población hasta éste sencillo ingrediente. Es tal su fobia que se han tenido que realizar estudios que comprueben que si bien, no es lo más nutritivo el gluten, está muy lejos de ser el demonio que profetizan.

Espiritistas abstractos:


Las personas que tratan del carajo a cualquiera que tenga un religión formal. No importa quién seas, los abstractos te harán ver como un completo idiota si en tu religión hay un orden o peor: una jerarquía.

Politicamente correctos:


No han manera de hacer un chiste a un lado de ellos y no salir regañado. Siempre estarás “insultando” a alguien porque “así no se dice”. Son los peores enemigos de la comedia.

Los “padres posmodernos”


Sus hijos jamás han comido nada empacado y ellos claman que no conocen un restaurante de comida rápida. Tratan de razonar con niños de tres años como si tratara de una mesa de negociación en un país en conflicto. Son mordaces y críticos con cualquier persona que no tenga los medios para hacer una comida completa en casa. Pobres niños.