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Las noches de la semana después de los 30 contra las noches de los 20

por Ricardo Enriquez

Ya tienes 30. De hecho tienes más, no te hagas. Y aunque todavía gastas un buen de varo en video juegos y usas bermudas a la menor oportunidad, ya no es lo mismo. Los 30 son una situación particular: todavía te sientes suficientemente joven y te mantienes al tanto de la música y lo que ocurre a tu alrededor, pero tu nivel de tolerancia a la fiesta y las modas incompresibles han disminuido al punto de que no recuerdas cómo fue que resististe tantos años. Hoy que es martes, y que sería el día de “agarrarla” te mostramos cómo han cambiado las noches de tu semana a los 30 contra tus noches de los 20.

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Lunes

Antes de los 30: “Bueno, pero algo tranqui que es lunes y le quiero bajar a la fiesta”, y llegas borracho a la oficina el día siguiente.

Después de los 30: “¡Noche de freelance!” Llegas desvelado a la oficina después de aventarte otras chambas para esas vacaciones que te prometiste.

Martes

Antes de los 30: “Pues ya empezó el fin, ¿no?”

Después de los 30: Día de ir a tomarte una cerveza con ese amigo casado que nunca ves porque vive en los suburbios, o día de tomarte una cerveza con ese amigo soltero que nunca ves porque nomás no va a ninguna de tus carnes asadas.

Miércoles

Antes de los 30: “Pues cine y después una chelita, ¿no?”

Después de los 30: “¿Cine? ¿En miércoles? ¿Qué es esto? ¿La prepa?”

Jueves

Antes de los 30: “¡Tragos Godínez con los compañeros de trabajo!” y llegas con la misma ropa al día siguiente.

Después de los 30: “Bueno, vamos por una margarita y ya”… y realmente van por una margarita y ya.

Viernes

Antes de los 30: El día de hacer mapa de fiestas. Tienes tres y piensas caer a todas.

Después de los 30: Tienes una cena… y ya estás escribiendo en el muro del evento que has tenido una semana muy pesada (porque se te atravesó un documental de tiburones).

Sábado

Antes de los 30: “¿Cómo? ¿Ya es sábado? No me di cuenta.” Y sigues la fiesta de un viernes interminable.

Después de los 30: Estás dormido. Tuviste una comida, tardas horas en digerir la carne y te tomaste unas cervezas. Qué pesada es la cerveza ahora, ¿verdad?

Domingo

Antes de los 30: Dormido, tienes dormido desde las 12 del día… hora a la que llegaste a tu casa.

Después de los 30: Noche de cocinarte lo de la semana. Esas vacaciones no se van a pagar solas y esa panza no bajará por arte de magia.