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En charlas con Metallica

por Walter Gassire Gallegos

POR: ARTURO J. FLORES

Escuché “Hardwired… to Self-Destruct” con los ojos cerrados. Intentando poner atención en los detalles. Posee el sello tan característico de una banda que prácticamente ha mantenido intacta la tercera parte de su alineación. Además del ahora guitarrista de Megadeth Dave Mustaine y los bajistas Ron McGovney y CliffBurton, este último quien tocó en los primeros tres álbumes hasta que falleció trágicamente en 1986, durante sus más de 30 años de carrera en los álbumes de Metallica han tocado casi los mismas personas.

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Uno de ellas James Hetfield. El tipo a quien tengo sentado delante. Con una pierna cruzada encima de la otra. Tocándose la punta de los dedos. Antes de venir a la entrevista asistí a una sesión de escucha privada del décimo trabajo de estudio del grupo más representativo de la música heavy. Es innegable que muchas han cambiado. Otras no tanto. La voz de Hetfield se ha hecho más gruesa. Los reflejos de Lars ya no son tan veloces como en el ahora lejano “Kill ‘em all”. Por no decir que ha perdido el cabello. Las nuevas canciones, aunque mantienen la furia, ya no son tan largas ni complejas estructuralmente, como aquellas de “Ride the lighting”. Por fortuna, Metallica tampoco cayó en la complacencia comercial de los controvertidos “Load” y “Reload”, de 1996 y 1997.

Le pregunto al cantante si no siente que cada vez que estrena un disco, los fans lo sometieran a una especie de examen. A más de 20 años del lanzamiento del mal llamado “álbum negro” hay quienes no les perdonan que hicieran canciones mucho más fácil de digerir.

“Sería como examen… si me importara”, pero de inmediato lo matiza, “y de hecho, me importa muchísimo. Pero es inevitable que después de sacar un disco siempre perdamos fans y ganemos otros nuevos. Al final somos los artistas, hacemos la música que nos divierte y tú estás invitado a la fiesta, pero es imposible darle gusto a todos. Hay fans a quienes con la edad, cambian de gustos o deja de interesarles la música como cuando eran jóvenes”.

Los niños dicen La verdad

Recientemente se hizo viral en la red un video en el que un grupo de niños entre 8 y 13 años reaccionan a la música de Metallica. Para todos es la primera vez que escuchaban al cuarteto. Uno de ellos, mientras ve en la pantalla de una computadora el video de “Harwired”, primer sencillo del nuevo disco, expresa confundido mientras hace una mueca de desagrado: “esto no tiene sentido”.

Hetfiel confiesa que amó “Kids react to Metallica”. No le extraña que el video sume más de 3,647,000 de clics hasta el momento.

“Amo a los niños porque son brutamente honestos. Dicen la verdad sin filtros porque no tienen nada qué perder. Tampoco existe necesidad de mentir para ellos. Pero al final todos tuvieron algo positivo que decir de nosotros. Sobre todo las chicas, que se vieron mucho más abiertas”.

Lars Ulrich, Kikr Hammet, Robert Trujillo y James Hetfield lanzaron “Death Magnetic” en 2008. Es probable que para gran cantidad de millennials “Hardwired… to self-destruct” sea el primer disco de Metallica que escuchen. Así les pasó a los niños del video. Por si fuera poco será a través de un álbum doble, algo que en 2016 resulta sumamente inusual. Muchos de ellos incluso estarán ahí el 1,3y5 de marzo en el Foro Sol, cuando la agrupación ofrezca tres conciertos.

“Nunca pensamos que sería un disco doble, pero era la única forma de que cupiera toda la música nueva. De cualquier forma sé que muchos de esos chicos jóvenes escucharán el disco en streaming, así que ni se enterarán que es doble. Pero nosotros amamos los cd’s y por eso decidimos hacerlo así”.

Acto seguido pronuncia una frase que no hubiera dicho el integrante de una banda que se peleó con Napster: “en físico o en digital, no importa, como sea, pero acércate a la música”.

Llama la atención también que James Hetfield publicara en Spotify su lista de canciones favorita, en la que bandas de thrash metal como Death Angel convivan con artistas mucho más indie del tipo Unknown Mortal Orchestra. Le pregunto a este tipo vestido rigurosamente de negro si eso no pudiera enfurecer a sus fans más aferrados, incapaces de procesar que a él le guste otro tipo de música que no sea el metal.

“¡Ojalá se enfaden!”, responde, “la mayoría de esa música es de mis hijos porque cuando vengo conduciendo ellos son mis dj’s. En realidad, escuchar todo tipo de música me hace mejor ejecutante, porque si oyera sólo metal, no sé… sería casi un incesto. Como vivir en una isla con las mismas personas y teniendo hijos”