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Los Amigos invisibles, sex in the México City

por Jafet Muñiz

Por: ARTURO J. FLORES

Recomiéndenme una canción de Los Amigos para hacer el amor, le pido a Julio Briceño, Mauricio Arcas y José Rafael Torres, vocalista, percusionista y bajista de la banda venezolana. Aunque cada uno tiene una preferida, los tres coinciden en una: “Gerundio”. 

Líricamente, el tema se reduce a una serie de verboides, acomodados estratégicamente para crear una imagen en la cabeza de quien la escucha. “Hablando, amando, tocando, besando, abrazando, vibrando, apretando, no estamos soñando”.

 

Les cuento entonces que alguna vez leí en una entrevista que le hicieron a Los Carpenters, que el grupo se declaraba culpable de la sobrepoblación mundial, debido a la cantidad de gente que ha hecho el amor con sus canciones.

Yo creo que los autores de temas como “Ponerte en cuatro”, “El disco anal” y “El baile del sobón” ha hecho lo propio entre las generaciones más recientes.

“No sería extraño –reconoce Julio–, sé de muchos fans que se han conocido en un show, se casaron y tuvieron hijos. Qué bueno. Nos gusta hacerlos felices”.

El sexo ha sido una constante en el legado musical del grupo formado en 1991 en Caracas. Además de llenar sus canciones de una buena dosis erótica de referencias a los genitales y dobles sentidos, musicalmente han explorado ritmos que maridan perfectamente con caricias y arrimones, como el latin jazz, la salsa, el chachachá y la música electrónica. La más reciente de sus aventuras lleva por título Acústico.

En él, la banda se planteó el reto de desnudar, figuradamente, sus canciones sin que éstas perdieran esa esencia alegre y cachonda. Prescindieron de la electricidad, mas no de la alegría. Grabaron en vivo un unplugged.

“Quedaron en pelotas –explica Julio para no desentonar– , pero quedó el roce de los ritmos”.

Mauricio interviene: “Aunque en los acústicos los artistas tienden a bajar la velocidad, nosotros quisimos mantener las canciones prendidas”.

Prueba irrefutable es la versión de su clásico Mentiras, junto con Aleks Syntek.

De hecho, el disco en su mayoría está integrado por esas canciones que los han encumbrado en la popularidad. Se trata de un material hecho a la medida de esos fans a los que les gusta provocar orgasmos auditivos.

“Como grupo latino tienes que incluir tus hits. Si fuéramos Nirvana o Radiohead podríamos decir: pondremos sólo lados B. Pero el latino tiene que ser honesto con el público y darles ese regalo. Por esos hits es que vienen a mi show. Cada vez que empezamos a tocar ‘Ponerte en cuatro’, yo digo qué loco, esa canción causa en la gente una explosión que dura toda la noche. Y por eso debemos estar agradecidos. Nunca me aburriré de tocarla”, dice Julio.

Sin embargo, añade el cantante: “Sí hubo otra, “Si estuvieras aquí”, que hicimos porque queríamos invitar a Mariana Vega a hacer coros. Fue la única que escogimos que no fue hit.”

La lista de allegados a esta orgía de ritmos y arreglos, donde lo mismo se acostaron a ritmo de mambo que de lounge, incluye a Jay de la Cueva, Natalia Lafourcade y Gil Cerezo.

“Son con quienes habíamos compartido salvajes backstages, y ahora fue el pretexto para reunirnos a tocar”, dice otra vez Julio. José participa:“fue una calentura más creativa que comercial”.

Recientemente, el grupo actuó en el Pepsi Center, elevando la temperatura de los presentes hasta los cielos. Para nadie es un secreto que en México han encontrado un país dispuesto a abrirles los brazos cada vez que quieran hacerlo suyo, que los acoge con gran pasión. Y que se han contagiado de esa exquisita sensualidad que distingue a Los Amigos.

¿Alguna vez les han censurado su cachondería?, les pregunto. Julio, acostumbrado al micrófono, es quien se adelanta a responder: “Sí, en República Dominicana sacaron ‘Ponerte en cuatro’ de la radio. Pero curiosamente no fue por lo cachondo, a lo que están muy acostumbrados, sino a la parte que dice ‘te mato’, porque les parecía demasiado violento”.