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¿Ya sin dinero? Tips para administrar tu quincena

por Walter Gassire Gallegos
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Por: Mafer Beltrán

Cada que llega la quincena sabemos que imaginas perfectamente todo lo que comprarás, pero ¿has pensado qué vas a hacer al final de ésta? Recuerda que las latas de atún ya no saben tan rico una semana entera, por eso te dejamos algunos tips para que aprendas a administrar tus gastos y no termines con  deudas hasta el tope.

Antes que nada, no te dejes llevar por la emoción: Cuando veas que ya te depositaron, ¡Cálmate! Analiza primero; no quieras gastar sin antes pensar que serán 15 largos días antes de recibir más dinero. Al principio todo es alegría y diversión, pero luego, andas juntando hasta las moneditas para comprar tu desayuno.

Realiza un presupuesto semanal: Dependiendo de lo que tengas designado para las dos semanas siguientes, establece una cantidad semanal a gastar y no rebases ese límite. Un presupuesto semanal es la mejor herramienta para planear el futuro de tu quincena.

La clave es ahorrar: Si te es posible, destina un 10 o 15% de tu quincena a ese ahorro, te puede funcionar para algún gustito después. Dentro de éste, debes contemplar tu fondo de emergencia el cual puede sacarte de problemas que nunca deseamos tener pero son parte de la vida. Recuerda que la cantidad del monto debe ser proporcional a lo que ganes en 2 o 3 meses. Te recomendamos tener otra cuenta de débito para separar este dinero.

Anota todo lo que gastas: Hazlo sólo un día y te vas a dar cuenta de los gastos que tienes y si realmente es necesario todo lo que compras. Recuerda anotar todo: pasajes, comidas, antojos, cigarros, golosinas, etc. y así veras que  las “fugas” de dinero son originadas por cosas innecesarias. Después de corregir esto, podrás tener un ahorro hormiga -que aunque se te haga pequeño al final de la quincena- serán tu salvación. No olvides anotar todo lo relacionado a gastos domiciliados (los tendrás que pagar igual tarde o temprano ¡OJO con la fecha de corte de tus tarjetas).

Antes de gastar piensa: Antes de endeudarte más detente a pensar si realmente lo vas a usar, si lo necesitas o si ese gasto es primordial. Recuerda que lo que parece ser un ofertón muchas veces no lo es. Estamos de acuerdo que los lujitos son fundamentales pero ¿por lo menos tienes espacio para ese objeto? ¿ya guardaste tu renta, gas, agua, teléfono, etc? 

Tan sencillo como: No gastes más de lo que ganas.