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¿Detestas a tus compañeros de trabajo? 5 TIPS para empezar a amarlos

por Ricardo Enriquez

Los quieres, los odias, los ves todos los días. Quieras o no, tus compañeros de trabajo son como tu familia: no los elegiste, pero están ahí y tienen un proyecto juntos. Llevarse con ellos no es tan complicado como parece. Con algo de tolerancia, respeto y paciencia, puedes sacar lo mejor de esta relación.

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1. Recuerda que están ahí por razones particulares

Desgarrarte las vestiduras por la falta de compromiso de tus compañeros, solo terminará por afectarte a ti. A menos que dañe tu cadena laboral (que su poca eficacia afecte directamente tu chamba), las razones de tus compañeros y el cómo realizan su trabajo, es asunto de ellos. No te enganches.

2. Ponte en los zapatos del otro

Igual no lo entiendes, igual cree otras cosas, igual no te es simpático. No todos tenemos la misma historia: tal vez sea duro porque la suya es complicada, o es muy laxo porque ni siquiera tiene necesidad de chambear y sólo lo hace para no aburrirse. Trata de pensar a través de su cabeza… esto te evitará muchos dolores en la tuya.

3. Sonríe y sé atento

Tal vez para ti no es importante saludar a todos, no tienes que hacerlo. Tampoco tienes que volverte el tipo más simpático de la oficina. Simplemente, si te topas con alguien, sonríe. Es un consejo obvio pero simple y te evitará conflictos que no necesitas. Si alguien te habla, escucha. De verdad. Es más sencillo de lo que crees.

4. Date un tiempo para convivir

A menos que pienses cambiar de chamba en próximos días, pasarás más tiempo con esta gente del que puedes aceptar. Date un tiempo para convivir con ellos. Tal vez a la hora de la comida, o por lo menos en el cumpleaños grupal que organiza recursos humanos. Seguro descubrirás que tienes más en común con alguno de ellos, de lo que hubieras imaginado.

5. No eres mejor que nadie. Ten esto en la cabeza

No importa si eres el director general o si tus compañeros no son de muchas luces. Tal vez no tuvieron tus oportunidades o tu educación. En un país como este, éstas personas decidieron tener un trabajo honesto y esforzarse por salir a delante. Exactamente como todos los demás.

El mundo laboral es complejo, los egos y los conflictos están a la orden del día, pero, con un poco de paciencia y siendo más abiertos, seguro lo puedes volver un lugar en el que te sientas cómodo. Porque ¿quién quiere sufrir en un lugar en el que pasa tanto tiempo?