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El making of y fotos de Erika García

05/07/2013

El año pasado, su cuerpo desnudo fue fotografiado por Playboy México y parecía dejar el temor a la lente junto a su ropa. A pesar de todo, érika asegura ser pudorosa y también un poco traviesa, tal y como se muestra ahora en nuestras páginas.

El making of y fotos de Erika García para Revista OPEN

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Por Martín Ángeles   /Fotos: Uriel Santana
Producción: César Casalone  /  Maquillaje: Alejandra Alba  /  Peinado: Irma Rodríguez

Cada vez que puede, habla de sí misma como si se tratara de alguien más. “Erika dice…”, “Erika piensa…”, “Erika es…” Son las frases con las que empieza oraciones que se refieren a su persona. Es el modo con el que logra desprenderse del pudor; le da tiempo y espacio a su labor como actriz, la Erika que vence al pudor, que se atreve y es audaz. Por otro lado, es la mujer no tan desinhibida.

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Erika García inició su carrera como actriz desde los 15 años de edad, ese proceso en el que se desentiende de la mujer, lo perfeccionó poco a poco y ahora  funciona tal y como lo piensa. Es una mujer que sabe zafarse de su personalidad para construir personajes: la inocente, la atrevida o la tímida, pero todos con un indudable sesgo de sensualidad.

Su trabajo en televisión tiene detrás a dos mentores en Televisa, los productores Emilio Larrosa y José Alberto Castro; además de la actriz Patricia Reyes Espíndola, pues sus primeros estudios los cursó en su escuela de actuación. Ella no se ha puesto límites y espera pronto dar el salto hacia el cine; el teatro es un área donde también trabaja constantemente, y una de las obras en las que participa es Después de las 12, producida por Gerardo Quiroz, que atiende un tema escabroso como las adicciones.

Pudorosa o no, lo que Erika nunca podrá ocultar es su sentido del humor, sobre todo para reírse de sí misma; ella es la primera en reconocer sus errores antes de hacer evidentes los de los demás. Aunado a su sencillez, su capacidad para hacer bromas y su sensual pudor, son los ingredientes que la convierten en una mujer extraordinaria.

Después de hacer fotos para Playboy, ¿éstas te parece un juego de niños?
– No, porque es un concepto distinto, todo es nuevo. Un desnudo es un reto mayor, y ahora en Open… pensándolo bien sí es un juego, pero travieso.

¿Te consideras traviesa, entonces?
– Sí, Érika García es muy traviesa, pero no en el sentido de hacer maldades, sino para que la gente se divierta. Por ejemplo con estas fotos, quiero que los lectores de Open se diviertan.

¿Qué significa para ti un concepto como pudor?
– Aunque no lo crean soy muy pudorosa. Érika se define así, aunque la gente no lo pueda creer y ya me hayan visto enseñando de más en Playboy; pero quien realmente me conoce, sabe que soy así.

Desnudar el alma es más complicado. ¿qué tan transparente eres?
– Soy muy transparente, algunas veces eso me ha afectado mucho, demuestro mis sentimientos y en ocasiones hay que guardarse lo que realmente sientes, no desnudar el alma. A veces es mejor no decir que amas a tal persona; no sé, es como el refrán, ‘calladita te ves más bonita’.

 

¿Te ha salido caro confesar tu amor por alguien?
– No… y sí. No necesariamente a un hombre, también puede ser hacia una amiga, un familiar, una prima. Eso me ha costado, no sientes lo mismo por una amiga, que por un amigo, el novio o las primas, y a veces las personas no entienden eso tan fácil como es.

¿Tienes amigas que te hayan traicionado?
– Sí, (risas), ¡por supuesto! Pero no todo en esta vida es color de rosa, si no que aburrida sería la vida. Pero Érika García es toda rosa y su vida debería de ser toda rosa, pero la verdad sería muy aburrida.

¿Por qué hablas de ti como si fueras otra persona?
– Porque es más padre hablar de otra persona que de mí. Soy muy pudorosa y tímida, me cuesta mucho y me da pena. Las fotos que hicimos ahorita me costaron trabajo; luego me empiezo a relajar, me quito los tapujos, no soy yo y empieza a jugar Érika, pero la actriz.

¿Pero la actuación no te ha ayudado a hacer a un lado ese pudor?
– Sí, por eso hay veces que no hablo de mí, sino de ‘Erika’, como si actuara para ser la persona que necesito. Para estas fotos yo imaginaba que era como Madonna, a quien admiro mucho, para ser más sexy, traviesa: es un juego. Pero mi personalidad es la de una niña, me encanta jugar; uno madura en algunas cosas, la vida me ha hecho crecer, pero tengo mi lado infantil, como todos.

¿Qué te ha hecho madurar más?
– El trabajo, porque las cosas no se me han dado fácil; he tenido que escalar poco a poco, pero sé que estaré satisfecha, pronto seré protagonista o antagonista, todo llega a su tiempo. En mi vida también ha habido cosas que me hicieron madurar, cometer errores te sirve para crecer y aprender de las lecciones que recibes.

¿Qué crees que has hecho bien en tu carrera para conseguir lo que quieres?
– En estos años le debo mucho al señor Emilio Larrosa y a (José Alberto) ‘El güero’ Castro. Empecé con personajes importantes y difíciles que me hicieron crecer como persona y actriz, nadie puede decir que me darán un protagónico de la nada, me he ido preparando, he trabajado con grandes actores de quienes he aprendido.

 

¿Qué es lo más complicado de ser actriz?
– Que a veces no puedes estar con tu familia el tiempo que quieres, te pierdes de fiestas y reuniones con tus amigos, pero me encanta ser actriz porque te vuelves un camaleón, he trabajado personajes que dices: “¡en la vida jamás sería eso!”.

¿Qué cosas sí harías?
– ¡Una villana! …Me encanta sonreír, soy muy noble, no me gusta estar triste y por eso quiero hacer una mala. Quiero poner millones de barreras a los demás ¡y hacerle la vida de cuadritos a la gente! Sueño con hacer eso en tele, porque en la vida real no me atrevo.

¿De verdad, a un ex novio no le hiciste la vida difícil?
– No, te lo juro. Soy muy apasionada, entrego mi corazón, mi tiempo, mis sentimientos, soy muy detallista. Procuro darle mi tiempo, estar pendiente de sus cosas, nunca he sido la villana del cuento.

¿Qué es lo más complicado que has vivido?
– Me pesa mucho cuando mis papás se enferman, no me gusta verlos mal, pero de pronto se ponen como niños chiquitos que no quieren ir al médico. Yo soy todo lo contrario, siento achaques y de inmediato voy al doctor.

¿Qué otras pasiones tienes?
– La apuesta, dejo mi dinero en el Bingo y en los dados, pero reconozco que soy mejor en el Bingo. Pero también los deportes extremos; la velocidad me apasiona. Nunca mido las consecuencias de la adrenalina.

¿Jugar en un casino es cosa de suerte o sí hay trucos?
– No lo sé y creo que nunca lo sabré. A veces traes suerte, otras vienes con esa mala racha, pero creo que todo tiene con la vibra que tenemos todos, cuando estás feliz te va bien en todos los aspectos, pero cuando cargas mala vibra las cosas se ponen más complicadas. Siempre hay que visualizar en positivo todo lo que quieres por más difícil que sea.

¿Te vas al casino de incógnito o con amigos?
– Voy mucho con mis papás y mis amigos, nos gusta mucho estar ahí, sirve mucho cuando estás muy estresado.

¿No ha llegado al grado de convertirse en vicio?
– No, para nada, mi único vicio es comer chocolates y me ha traído consecuencias muy malas, como la llantita. Me cuido mucho, pero uno de mis pecados es comer chocolates. Como muy sano, frutas, verduras y hago mucho ejercicio, me cuido mucho.

Y cuando no estás de fiesta o en el casino, ¿qué haces?
– Pues a pesar de este trabajo hay tiempo para todo. Ya no voy tanto de fiesta, más bien a reuniones con mis amigos. Procuro darme tiempo también para jugar a las Barbies con mis sobrinas, ¡soy súper niñera! En cada familia me adoptan para que juegue con sus hijas y me gusta jugar con ellas. ¡Sigo siendo una niña!

Entonces quieres ser mamá…
– ¡Por supuesto! Pero para eso me falta mucho, como 10 años. En ese tiempo espero estar realizada, verme de protagonista y lista como mujer para ser mamá… voy por buen camino. 

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